Descubro
Cuando empiezan a hablar, los niños enriquecen poco a poco su vocabulario porque necesitan nombrar las cosas y los seres vivos que hay a su alrededor.
Utilizando el humor y la sorpresa para mostrarles palabras nuevas, les ayudamos a aprenderlas y a ser precisos en las descripciones. Así mismo, su satisfacción personal aumenta al sentirse comprendidos.